George Clooney recibirá el León de Oro honorífico del Festival de Venecia 2026.
La estrella es una habitual del Lido, donde ha presentado películas como ‘Jay Kelly’ o ‘Gravity’.

Sírvanse un café (si es de Nespresso y acompañado de un elegante «What else?», mejor que mejor), porque el Festival Internacional de Cine de Venecia ha decidido que ya era hora de coronar a uno de sus hijos adoptivos predilectos. La Bienal ha anunciado que George Clooney recibirá el León de Oro a toda su carrera durante la 83.ª edición del festival, que se celebrará del 2 al 12 de septiembre de 2026.
La decisión, impulsada por el director artístico Alberto Barbera, no hace más que rendir un tributo a un hombre que ha convertido el Lido veneciano en poco menos que su puerto base. No en vano, Clooney ha desembarcado allí con películas de su filmografía como Un romance muy peligroso, Gravity, Buenas noches, y buena suerte y Jay Kelly.
El actor, director y productor estadounidense, que se une así a un selecto club de homenajeados en esta década, compartirá el Olimpo veneciano con leyendas de la talla de Sigourney Weaver, Jamie Lee Curtis y Tilda Swinton, ha declarado lo siguiente: «He vivido momentos extraordinarios en Venecia. Este festival es, sin duda, mi favorito y recibir el León de Oro es un honor inmenso. También significa, probablemente, que me estoy haciendo viejo, pero lo aceptaré encantado».
La carta de amor de Alberto Barbera: «Su faceta seductora nunca ha sido meramente estética»

El director artístico del certamen no escatimó en elogios para justificar este galardón en el comunicado: «En su triple faceta de actor, director y productor, George Clooney es un artista completo y carismático, apasionado y original, que ha transformado una profunda vocación en una de las trayectorias más brillantes del cine contemporáneo. Una carrera que comenzó sin atajos, con pequeños papeles en series de televisión y películas de serie B».
Barbera añade: «Está dotado del don de hacer que sus personajes no solo resulten creíbles, sino también deseables, cercanos y humanos, gracias a su innegable encanto. Pero el carisma de Clooney se sustenta en su credibilidad, no en su imagen, porque su faceta seductora nunca ha sido meramente estética».
Repasando su trayectoria, Barbera continúa: «Una combinación perfecta entre el glamour de las estrellas de antaño, una profesionalidad extraordinaria y una sensibilidad moderna: el actor ha abarcado diversos géneros con una versatilidad poco común: películas bélicas como Tres reyes y Syriana; thrillers como Michael Clayton; comedias sofisticadas como Ocean’s Eleven y O Brother, Where Art Thou?; ciencia ficción como Gravity y Solaris; y comedias agridulces como Los descendientes, Up in the Air y Jay Kelly».

En sus palabras: «En cada una de estas películas ha sabido ajustar su registro sin dejar de ser fiel a sí mismo: irónico y melancólico, fascinante y reflexivo, brillante y capaz de una profundidad inesperada. Hizo lo mismo en las nueve películas que rodó cuando decidió pasar detrás de la cámara. Confesiones de una mente peligrosa, Buenas noches, y buena suerte, Los idus de marzo y Suburbicon son ejemplos de películas refinadas, ambiciosas y al margen de las reglas y convenciones del cine de Hollywood. También reflejan su otra vocación, su compromiso con causas sociales y humanitarias».
El poético crossover entre la vida real y la gran pantalla

Cuando Clooney pasee en lancha para recoger su felino alado a finales de verano, va a tener que hacer una buena limpieza general en casa para buscarle un hueco. Y es que los logros del intérprete nacido en Kentucky incluyen dos Óscar (como Mejor Actor de Reparto por Syriana y como productor de Argo, coronada como Mejor Película en 2012), cuatro Globos de Oro, cuatro premios del Sindicato de Actores (SAG), un BAFTA, dos Critics Choice Awards, un Emmy, cuatro galardones del National Board of Review y el Premio a la Trayectoria del American Film Institute (AFI). Ah, y el pequeño detalle de haber sido en su momento la persona nominada en el mayor número de categorías distintas en la historia de los Óscar.
Aunque él bromee con la edad (tiene 65 años), su ritmo de trabajo dice todo lo contrario. A través de su productora Smokehouse Pictures, junto a su socio Grant Heslov, no para de enlazar un proyecto tras otro. Recientemente lo hemos visto dirigiendo Remando como un solo hombre y produciendo la serie de intriga política La agencia, basada en la francesa Le Bureau des Légendes. Frente a la cámara, sigue en su línea con títulos como Wolfs, donde volvió a hacer dupla con su inseparable Brad Pitt para Apple TV, o Jay Kelly, compartiendo cartel con Adam Sandler, para Netflix.
Por si la pantalla se le quedaba pequeña, este mismo año se ha marcado un debut en Broadway, llevándose una nominación al Tony por la adaptación teatral de Buenas noches, y buena suerte.
Pero el broche de oro de toda esta historia, y la razón por la que este galardón es una de las ironías metacinematográficas del año, es precisamente su papel en la mencionada Jay Kelly. En la cinta dirigida por Noah Baumbach, Clooney interpreta a una veterana estrella de cine que sufre una profunda crisis existencial en los días previos a viajar a Italia para recoger –adivinen qué– un premio a toda su carrera en un prestigioso festival de cine. El círculo se ha cerrado.
¡SÍGUENOS!
- George Clooney recibirá el León de Oro honorífico del Festival de Venecia 2026. - julio 8, 2026
- El terror queer de ‘Leviticus’ ya tiene fecha de estreno en España. ¡Toma nota! - julio 7, 2026
- Crítica de ‘Minions & Monsters’: Los supositorios amarillos firman su propia (y accidentada) carta de amor al cine. - julio 6, 2026
