Crítica de ‘Scarpetta’: Amazon se lanza a la conquista de la novela negra contemporánea.

Amazon MGM Studios estrena hoy Scarpetta, la nueva serie de temática policíaca que el estudio ha producido de la mano de Blumhouse Television y Blossom Films. Los amantes de la novela negra estarán de enhorabuena en el momento de leer estas líneas, pues reconocerán de inmediato el nombre que da título a la ficción con el de su personaje protagonista, la médica forense Kay Scarpetta, figura central, a su vez, de las novelas de temática procedimental y policíaca escritas por la novelista Patricia Cornwell.
La escritora estadounidense logró hacerse un nombre en el género de la novela negra gracias a los 29 títulos que narran las vicisitudes de la forense en la resolución de los crímenes más sórdidos y truculentos imaginables, no sin dejar de lado una mirada a la evolución de las técnicas criminalísticas.
Sus libros desembarcaron en España bajo el sello de Ediciones B allá por 1992, anticipándose a la fiebre criminal estadounidense que se desataría en nuestro país gracias a nombres como los de Michael Connelly (El eco negro), Dennis Lehane (Mystic River) o Harlan Coben (No se lo digas a nadie), sin olvidar el noir nórdico de autores como Henning Mankell (Asesinos sin rostro) y Stieg Larsson (Millennium).
Con semejante respaldo de crítica y ventas, no es de extrañar que Amazon haya apostado por lanzar miniseries de entre 8-10 capítulos para adaptar a los grandes nombres de la novela negra norteamericana contemporánea. Esto es lo que ha ocurrido con el personaje de Harry Bosch, creación de Michael Connelly (Bosch y Bosch: Legacy), también con el personaje Alex Cross, creación del escritor James Patterson (Cross), y ahora es el turno de que la forense Kay Scarpetta pase por la mesa de autopsias.

A lo largo de sus ocho episodios, Scarpetta se articula como un procedimental (con inevitables ecos a CSI: Crime Scene Investigation) en el que un asesino en serie del pasado de la protagonista parece haber reaparecido en su presente. Así, Scarpetta se verá obligada a enfrentarse a su pasado para llegar a la verdad sobre el autor de unos brutales crímenes de mujeres, a la par que lidia con sus conflictos familiares.

La gran baza de la serie descansa en haber construido un cast repleto de estrellas que aporta una notable solidez al relato. Si el protagonismo de Scarpetta recae sobre la estrella de Hollywood Nicole Kidman (Babygirl), también debemos valorar positivamente lo bien que se le ha acompañado en los personajes de reparto: tenemos al siempre meritorio Bobby Cannavale (Imparable: La historia de Anthony Robles), el solvente Simon Baker (El mentalista) y la ganadora del Óscar Jamie Lee Curtis (Mentiras arriesgadas).
De esta manera, la showrunner Elizabeth Sarnoff (Perdidos) aprovecha muy inteligentemente el conocido elenco que tiene a su disposición para pivotar buena parte de la serie en torno a las relaciones cruzadas entre estos personajes, lo que aporta una cohesión argumental importante para empatizar con los distintos arcos de los protagonistas.
Otra de las virtudes reside en el modo en que está construido el relato, a través de una narrativa no lineal. La trama cabalga entre el presente y el pasado mediante elegantes transiciones que permiten conocer en todo momento en qué tiempo nos encontramos. Este recurso es interesante a la hora de valorar genéricamente este producto, ya que alude a la importancia del pasado que persigue a los personajes para ajustar cuentas, principal tropo del género negro.

Además, al igual que ya hicieron en las adaptaciones de Bosch y Cross, el acercamiento no pasa por plantear esta adaptación en un sentido cronológico, siguiendo al pie de la letra lo ya escrito por Cornwell, sino que la producción (entre quienes se encuentra la propia escritora) apuesta por tomar las líneas básicas del primero de los libros, Post Mortem, para situar a los personajes en un momento vital más cercano a nuestro presente.
En este sentido, los espectadores más fieles de estas novelas cazarán al vuelo que hay circunstancias y relaciones entre personajes que beben de volúmenes posteriores a la obra que, en principio, está adaptando. Esto es una licencia creativa que, lejos de ser un problema, consigue inyectarle un gran dinamismo a la historia.

A pesar de todo lo anterior, entre los aspectos menos logrados, lo cierto es que la serie no logra explotar la dirección de David Gordon Green y de Charlotte Brandstrom (cuyos episodios, todo sea dicho, son los que brillan verdaderamente), quienes no acaban de atreverse a desmelenarse y jugar con los recursos visuales, o incluso de depurar usos deficientes a nivel de escala de planos.
Asimismo, el corsé del procedimental le impide acabar de volar para encontrar una personalidad propia que le permita diferenciarse de otros productos similares, algo que sí habían conseguido otras adaptaciones del propio estudio, lo cual llega a ser un problema a la hora de ser recibida por el público en un ecosistema repleto de productos similares.
Tampoco le hace ningún favor apostar por una música diegética y una dirección de actores que rozan lo telenovelesco, un registro que se aleja de los momentos realmente logrados en cuanto al tipo de historia que nos están contando.

Con todo y con eso, Scarpetta es un producto muy disfrutable para todos los fans de las novelas que adapta, así como para aquellos espectadores que no conozcan la intrahistoria de la serie y deseen acercarse a una nueva saga de ficción criminal al estilo de las otras propuestas de la plataforma.
NOTA: ★★★☆☆
«SCARPETTA», ESTRENO HOY EN PRIME VIDEO.
TRÁILER DE SCARPETTA:
PÓSTER DE SCARPETTA:

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