Crítica de ‘Hugo 24’: Arón Piper y Marco Cáceres, dos gatos de Madrid.

Luc Knowles, director madrileño de nombre evocadoramente británico, irrumpió con fuerza en el panorama cinematográfico nacional con su ópera prima, Libélulas, que le valió la Biznaga de Plata que otorga el público y la de Mejor Interpretación del Festival de Málaga 2022 para sus dos protagonistas, Olivia Baglivi y Milena Smit.
Si bien la película no encontró demasiado espacio en salas comerciales, la magnética mirada a personajes en los márgenes y su apuesta por una dirección cercana al documental pusieron en órbita el apellido Knowles como un impulso hacia la vida en el exterior dentro de un cine español autoral que, en los últimos años, tiene una marcada tendencia naturalista en lo que ocurre en la intimidad de las viviendas.
Mientras que en Libélulas la historia de estas dos amigas condenadas a un lugar se esparcía en la horizontalidad de la sierra madrileña, Hugo 24 es una película que se narra bajo la opresión de las verticales de la capital, donde la masificación y especulación urbanística ahoga hasta su expulsión del extrarradio a una clase media cada vez más difuminada de la sociedad.

Tan castiza como el propio Sabina, cuyo Pongamos que hablo de Madrid tararea el dúo formado por Arón Piper (Élite) y Marco Cáceres (La chica de nieve) en una de las escenas más orgánicas y naturales de la película, Hugo 24 se estrena en cines hoy, día de San Isidro, patrón de una ciudad que es testigo activo de la frenética lucha contra el cronómetro de sus protagonistas.
El prólogo de la película presenta gran parte de los ingredientes temáticos y visuales que se introducen en esta crítica. Bajo la imponente presencia de los edificios que conforman el skyline de Tetuán, Hugo y Manu se encaminan a tomar la primera de muchas decisiones que los llevarán a transitar un infierno callejero de 24 horas. Chavales de calle, se disponen a robar el coche de un tipo despreciable, que ha sometido a la hermana de Hugo a base de golpes. Entre ingeniería pilleril y torpeza adolescente, son sorprendidos con las manos en el cable y emprenden la carrera para escapar del calabozo.
Siguiendo a Hugo, cámara en mano y ralentizando el frame hasta detener la imagen, el nombre del protagonista y el director escoltan el Hugo 24 central con el que se anuncia la película. El homónimo protagonista deberá conseguir el dinero suficiente para poder pagar el alquiler de la vivienda que comparte con su hermana en 24 horas, bajo la amenaza de desahucio.

Durante el primer acto, el guion establece una asociación entre el dúo protagonista y el resto de personajes, sobre todo la hermana de Hugo, así como del significado explícito de la película: la subyugación que sufre la clase media-baja de las grandes ciudades ante la presión inmobiliaria. Uno de estos personajes –término manido, este, pero que es una realidad en Hugo 24– es la propia ciudad de Madrid. El motor y carácter que mueve a estos amigos está plenamente condicionado por la idiosincrasia social de la capital en pleno s. XXI.
Siguiendo a Hugo y Manu como vehículos narrativos, la apuesta formal de Knowles se acerca decididamente al naturalismo y el documental. Con ópticas que le permiten captar con nervio las andanzas de los protagonistas por la jungla del asfalto, el director inserta herramientas puras de este género, cambiando el aspect-ratio en pantalla cuando una periodista aborda a personas reales del barrio madrileño sobre la situación de la vivienda en la capital. Estos insertos se sienten orgánicos por la pericia y talento de Knowles a la hora de introducirlos, utilizando a Hugo y Manu como motivadores de tal propósito.

Del mismo modo, la homogeneidad con la que confluyen Madrid y la maravillosa dupla de Arón Piper y Marco Cáceres favorece la aceptación de ciertos riesgos visuales con los que Knowles juega para hacer más inmersiva la experiencia. Sutiles y efectivos, los efectos, tanto visuales como sonoros, que hacen que la ciudad cobre vida y oprima aún más a Hugo son un punto a favor que añade un matiz más a la película para alejarla del cliché del cine de barrio. La rítmica BSO, que refuerza el frenético viaje que es Hugo 24, está formada por ritmos callejeros contemporáneos y se apuntala con la canción original a cargo del protagonista y productor del film, Arón.

Y es que otro de los puntos a destacar, y que elevan la película, es el reparto. Arón Piper ofrece la mejor actuación que le conocemos hasta la fecha, y ello es, además del buen hacer de la dirección de actores de Knowles, por la maravillosa química que desborda en pantalla junto a Marco Cáceres. El contraste entre el carácter introvertido del primero y el abiertamente andaluz del segundo, consiguen que no dejes de acompañar a estos dos buenos chavales movidos a tomar decisiones cuestionables bajo circunstancias extraordinarias.
Es imposible juzgarlos, y no empatizar con dos personas que se entienden con una mirada y que harían lo que fuese el uno por el otro: una amistad de cine. Cabe mencionar a la siempre notable Marta Etura (Calle Málaga), mientras que Greta Fernández (La hija de un ladrón) y Javier Pereira (El instinto) cumplen con los dos papeles con menos tiempo en pantalla y, por tanto, más formulaicos.
Es probable que su mayor virtud sea también lo que le vaya en contra a Hugo 24, ya que, en determinado momento, la pareja protagonista separa sus caminos, mientras que el corazón y la cabeza del espectador no pueden parar de pensar en ellos juntos. Funciona el último acto, eso sí, en el que, si algo puede salir peor a Hugo, saldrá, acabando por demostrar que, lejos de un personaje negativo, es un personaje vulnerable.

Hugo 24 es, por tanto, un paso más que demuestra que hay que seguir de cerca a Luc Knowles como un cineasta diferente y con una identidad propia muy marcada. Capaz de sacar lo mejor de los repartos que maneja, construye una amistad como hacía tiempo no se recuerdan en el cine español de calle, entre Hugo y Manu (Áron y Marco), que hará que los espectadores disfruten y sufran junto a ellos, bajo la atenta presencia de Madrid en una muestra de buen cine social.
NOTA: ★★★½
«HUGO 24» SE ESTRENA HOY EN CINES.
TRÁILER DE HUGO 24:
PÓSTER DE HUGO 24:

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