Crítica de ‘La ironía del amor’ (‘Mile End Kicks’): Tumblr, grupos de música ficticios y un casting perfecto.

Mile End Kicks, de Chandler Levack (Me gustan las pelis), llega sin hacer demasiado ruido, pero con la suficiente personalidad como para quedarse dando vueltas en la cabeza mucho después de que aparezcan los créditos finales. En un panorama saturado de coming-of-age y comedias románticas modernas que tienden a reciclar fórmulas de un pasado que «siempre fue mejor», la cinta encuentra su propio ritmo, más cercano a una conversación entre colegas que a una narrativa encorsetada. Eso, hoy en día, se siente como un soplo de aire fresco.

La historia sigue los pasos de Grace (Barbie Ferreira), una crítica de música que, como en cualquier relato de maduración que se precie, está viviendo una etapa de deriva emocional y vital. Para perseguir su sueño, se muda de Toronto a Montreal –cuna de una de las escenas de indie rock más trascendentales y competitivas de la década de 2010– con el objetivo de escribir un libro sobre Jagged Little Pill, el icónico álbum de Alanis Morissette. Y, por si con estos datos aún te lo preguntas: sí, la historia está ambientada en 2011.
Allí conocerá a los Bone Patrol, una prometedora banda de rock independiente, a la que Grace entrevistará y con cuyos integrantes podría acabar involucrándose sentimentalmente, como ocurre en toda comedia romántica al uso. Poco a poco, la protagonista descubrirá que las relaciones humanas no son tan simples como imaginaba.

La inmersión de Ferreira en este universo encaja con una naturalidad sorprendente. Ferreira aporta una presencia magnética sin romper el tono general de la película, algo que no siempre ocurre cuando figuras tan mediáticas aterrizan en proyectos íntimos. Esto refleja cómo las fronteras entre lo mainstream y lo independiente son cada vez más difusas.
Además, parece una evolución lógica tanto para ella como para el propio ecosistema del cine indie. La propia actriz confesó en su día que prefería trabajar en un puñado de proyectos de este tipo antes que seguir en series como Euphoria, donde su personaje había perdido el rumbo. Si mi jefe fuese Sam Levinson, yo también me lo plantearía.

Chandler Levack sabía perfectamente lo que hacía al reunir a Barbie Ferreira y Devon Bostick en pantalla. Ferreira llega con el aura de icono de la generación Tumblr, asociada durante años a la cultura online y a la representación de una juventud que creció en internet. Bostick, por su parte, arrastra el cariño de toda una generación que lo descubrió como Rodrick Heffley en la saga cinematográfica El diario de Greg y lo convirtió en un favorito de culto. La cineasta canadiense aprovecha con astucia ese bagaje cultural para crear una pareja protagonista que conecta de inmediato con el público, incluso antes de que la historia termine de presentarlos.

Otro de los grandes aciertos de la producción es su tratamiento del diálogo. No hay frases artificiales diseñadas para convertirse en citas virales al más puro estilo Tumblr de 2013, ni monólogos impostados que buscan parecer profundos. Los personajes hablan como si realmente existieran: se pisan, dudan y se contradicen. Mile End Kicks apuesta por lo orgánico, , y gana. Mucho.
También resulta muy disfrutable su relación con la música, algo que tiene sentido en una película que gira en torno a ella, integrándola en su identidad narrativa. Y aquí es donde aparece uno de esos detalles que elevan la experiencia: la creación de bandas ficticias. Hay algo especialmente divertido en este recurso, al menos para una servidora, quizá porque remite a una tradición que parecía haberse diluido. Es inevitable acordarse de Low Shoulder, el grupo de la película de culto Jennifer’s Body, aunque aquí no hay demonios, salvo los internos de la protagonista.

En última instancia, Mile End Kicks funciona porque sabe exactamente lo que quiere ser: una historia pequeña y contada con una honestidad que la hace destacar en su categoría.
NOTA: ★★★★☆
«LA IRONÍA DEL AMOR» («MILE END KICKS»), ESTRENO HOY EN CINES.
TRÁILER DE LA IRONÍA DEL AMOR:
PÓSTER DE LA IRONÍA DEL AMOR:

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